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sábado, 16 de agosto de 2014

MY PHYSICAL THERAPIST

She has to go explaining to the entire world
what her profession is about.
Hates the SPA’s, the lady who rubs and Mr. Chon Mico,
the chiropractor, herbalists and masseurs.
She can’t stand the mention of witches or Obeah man.
Crosses herself when she hears the indians chiefs
Caramansoy and Intirrayni on the radio, and
never ever, ever,
will work with any of these rare specimens.

Always has a good story to tell,
she knows anatomy and every body part.
Is sexy in uniform and has
very interesting tools at her clinic.
She has enchanting eyes,
one “good note” way to speak,
and, after she blinks her eyes, make you feel
in the arms of trust.

But are her hands,
smooth and firm,
which relieved with her skills,
almost, almost all ills, that others avoid.
She rehabilitates members like no one,
improving a good quality of life.
If it’s necessary, provides home care
and adapts orthopedic appliances and prosthesis for you.

It's her, Vilma, my physical therapist.
A thousand thanks for seeing me
with that special touch
during the last three weeks.
Congratulations on your day!


viernes, 15 de agosto de 2014

MI FISIOTERAPEUTA



Tiene que andarle explicando
a todo el mundo de que se trata su profesión.
Odia a los SPA, a la señora que soba y a Chon Mico,
al quiropráctico, a los yerberos y masajistas.
No soporta que mencionen a los brujos ni al obeah man.
Se santigua al escuchar en la radio
a los caciques Caramansoy e Intirrayni y,
nunca jamás de los jamases,
trabajará con alguno de esos especímenes raros.

Siempre tiene una historia que contar,
sabe la anatomía y conoce cada parte del cuerpo.
Es sexy en uniforme y cuenta con herramientas
muy interesantes en su consultorio.
Tiene ojos hechizos,
un hablar de “buena nota" y,
después de parpadear, te hace sentir
en el sobaco de la confianza.

Pero son sus manos,
suaves y firmes,
las que alivian con su destreza,
casi, casi todos los males, que otros evitan.
Rehabilita miembros como nadie,
mejorando la calidad de vida.
Si es necesario presta atención domiciliaria
y adapta aparatos ortopédicos y prótesis a su medida.

Es ella, Vilma, mi fisioterapeuta.
Mil gracias por atenderme
con ese toque especial
durante estas últimas tres semanas.
¡Felicidades en tu día! 




martes, 12 de agosto de 2014

COLORES CARIBEÑOS III

Playa de El Bluff: el Tortuguero.

Sombras en el parque Reyes

Barcos chatarras en El Bluff

Pasajeros en muelle de Bluefields

lunes, 4 de agosto de 2014

FRIJOLEADOS: INCOHERENCIA Y FANTASÍAS


Una tarde caminé hacia el pueblo y encontré a don José Luis en el corredor de su casa limpiado los frijoles de su cosecha. Me acerqué y le tomé una foto. “Para la comida”, dijo sonriente.

Hoy lo vi en el mismo corredor junto a su esposa y nietas, pero ahora disfrutaba la frescura que le brinda la sombra de los árboles. Recordé la foto y le grité desde la calle de piedras: “Los frijoles están caros”. Se levantó sonriente y me saludó de manos.

Hace una semana el precio del frijol estaba a C$ 26.00 la libra en el mercado de Nueva Guinea. Hoy amaneció a C$ 60.00 las dos libras, es decir, a C$ 30.00 por libra. Es increíble, estamos frijoleados, nos siguen frijoleando.

En el mes de Marzo del 2011 los productores le vendieron a ENABAS a C$ 1,150.00 el quintal y al fin ganaron, no perdieron. Entusiasmados por la demanda incrementaron sus áreas sembradas en el año 2012 pero el precio se les vino al suelo debido a que el gobierno no autorizó la exportación de frijoles aduciendo problemas fitosanitarios para ello. En el 2013 el mercado comenzó a enviarles señales (los mismos de siempre, los vinculados a los "agronegocios" y a la exportación) y muchos creyeron en la oportunidad de exportar frijol negro a Venezuela para recuperarse.

La propaganda infló una burbuja enorme y, a pesar de ello, por una estrategia propia de aversión al riesgo, los productores no incrementaron el área sembrada sino que la redujeron y sembraron más frijol negro que rojo como es el caso de Nueva Guinea, mientras que en el Norte sembraron menos frijol y se aventuraron con el cultivo de Chía por el atractivo de su precio. La crisis Venezolana estalló y volvieron a quedar frijoleados: recibieron un precio menor al esperado por quintal de frijol negro y, al comenzar a salir la cosecha de este año, el del rojo pasó de 600 hasta llegar a los 1,200 córdobas por la escasez.

Por supuesto que en toda esta situación ha tenido peso el acaparamiento y la especulación, pero no es nada nuevo, siempre ha existido y a estos todos los conocemos. Pero lo que más daño nos ha causado son las históricas políticas incoherentes y fantasiosas que se implementan alrededor de este producto campesino.

Don José Luis está fresco, tiene garantizados los frijoles porque el que siembra y se esmera, siempre obtiene buena cosecha. Nosotros seguimos pagando los platos rotos, nos siguen frijoleando.