viernes, 27 de marzo de 2026

AÚN ASÍ, ME QUEDO

 



Cómo puedo estar en mí y en ti,

ser y no ser, ir y venir,

para que sientas el vacío en que vivo,

ese frío —hondo, sin fondo— que me habita.

 

En las tempestades por las que navego,

ciego a veces, a veces me niego,

en los temores que me acechan —me estrechan—,

en las penas que me arrugan y no aflojan.

 

Cuando te veo, y sé que sufres y vives,

que resistes, que persistes,

y temes igual que yo,

igual de humano, igual de roto.

 

Cómo hacer que el amanecer te alcance,

que te cruce la luz y no te esquive,

que las sombras se caigan de tus pasos

como polvo viejo que ya no vuelve.

 

Que la noche se retire de tu sangre,

que el pulso recupere su camino,

que el cuerpo recuerde cómo era

antes del peso, antes del ruido.

 

Que el dolor se disuelva sin dejarte

esa marca callada en la mirada,

que no quede esa grieta en lo que tocas,

ni ese eco oscuro cuando callas.

 

Qué puedo hacer,

si ya lo he intentado todo…

y, sin embargo,

me quedo —quieto—,

esperando —desesperando— el milagro

a tu lado.

 

 

27 de Marzo de 2026.

Foto: Internet.


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