Desde
hace muchos años
he
pensado en tener mi propio barco.
No como
lujo,
sino como
punto de encuentro.
Hace
unos meses lo ordené
y ahora lo
espero
amarrado
al muelle de Pearl Lagoon,
mirando
el agua y el manglar.
Será un
barco sencillo,
de madera, pero firme,
donde la
amistad no sea discurso
sino
costumbre,
donde la
paz se sienta
como el vaivén
de las olas
y el
amor
como sal
que se adhiere a la piel.
Desde ya
ruedan invitaciones,
no en
sobres finos,
sino en
la memoria y el afecto.
Vendrán familiares,
amigos de
toda la vida,
brothers
de Bluefields,
Managua, Juigalpa y Nueva Guinea,
rostros curtidos
por el sol,
manos que
saben remar juntas
aunque no
se vean seguido.
El barco
es grande,
lo suficiente
para todos,
solos o acompañados,
porque aquí
nadie estorba
y nadie
sobra.
Haremos
travesía por Laguna de Perlas:
Orinoco, Wawashang y Tasbapounie
donde haremos el haul over para salir
de la laguna al mar.
Iremos a
los Cayos,
tocaremos
Corn Island
y Little
Corn Island.
Tal vez
San Andrés,
si el
viento se pone de acuerdo
con nuestras
ganas.
En cada
lugar bajaremos a tierra,
a estirar
las piernas,
a saludar
a la gente,
a probar
su comida,
a escuchar
historias nuevas
que se
mezclen con las nuestras.
Habrá música,
poetas y
poetisas,
cantantes
con voz de marea,
fiestas sencillas
bajo cocoteros
y atardeceres
lentos
que permanecen
para siempre.
El barco
tendrá camarotes
y una
cubierta abierta al cielo,
sofás para
dejarse caer
y mirar
pasar las aves marinas
mientras
la luna llena se levanta
sin apuro.
Habrá
ron, cervezas,
jugos tropicales,
vino si
alguien lo prefiere.
Sonará
la música que provoque el cuerpo:
salsa,
palo de mayo,
merengue,
reggae, rock,
lo que pida
el momento.
El que
quiera pescar,
que se
prepare.
Los
peces saltan
sobre la
mar azul
como si también
celebrarán.
La idea es
esa:
reír,
comer, beber,
contar lo
vivido
sin reloj
ni prisa.
Otros
viajes se quedaron esperando.
Otros
barcos nunca zarparon.
Navegaremos
dejando atrás
una estela
clara,
no de
espuma,
sino de
alegría compartida
y hermandad
verdadera.
Mi barco
los espera.
13 de
enero de 2026
Foto:
Internet.
