viernes, 15 de agosto de 2014

MI FISIOTERAPEUTA



Tiene que andarle explicando
a todo el mundo de que se trata su profesión.
Odia a los SPA, a la señora que soba y a Chon Mico,
al quiropráctico, a los yerberos y masajistas.
No soporta que mencionen a los brujos ni al obeah man.
Se santigua al escuchar en la radio
a los caciques Caramansoy e Intirrayni y,
nunca jamás de los jamases,
trabajará con alguno de esos especímenes raros.

Siempre tiene una historia que contar,
sabe la anatomía y conoce cada parte del cuerpo.
Es sexy en uniforme y cuenta con herramientas
muy interesantes en su consultorio.
Tiene ojos hechizos,
un hablar de “buena nota" y,
después de parpadear, te hace sentir
en el sobaco de la confianza.

Pero son sus manos,
suaves y firmes,
las que alivian con su destreza,
casi, casi todos los males, que otros evitan.
Rehabilita miembros como nadie,
mejorando la calidad de vida.
Si es necesario presta atención domiciliaria
y adapta aparatos ortopédicos y prótesis a su medida.

Es ella, Vilma, mi fisioterapeuta.
Mil gracias por atenderme
con ese toque especial
durante estas últimas tres semanas.
¡Felicidades en tu día! 




martes, 12 de agosto de 2014

COLORES CARIBEÑOS III

Playa de El Bluff: el Tortuguero.

Sombras en el parque Reyes

Barcos chatarras en El Bluff

Pasajeros en muelle de Bluefields

lunes, 4 de agosto de 2014

FRIJOLEADOS: INCOHERENCIA Y FANTASÍAS


Una tarde caminé hacia el pueblo y encontré a don José Luis en el corredor de su casa limpiado los frijoles de su cosecha. Me acerqué y le tomé una foto. “Para la comida”, dijo sonriente.

Hoy lo vi en el mismo corredor junto a su esposa y nietas, pero ahora disfrutaba la frescura que le brinda la sombra de los árboles. Recordé la foto y le grité desde la calle de piedras: “Los frijoles están caros”. Se levantó sonriente y me saludó de manos.

Hace una semana el precio del frijol estaba a C$ 26.00 la libra en el mercado de Nueva Guinea. Hoy amaneció a C$ 60.00 las dos libras, es decir, a C$ 30.00 por libra. Es increíble, estamos frijoleados, nos siguen frijoleando.

En el mes de Marzo del 2011 los productores le vendieron a ENABAS a C$ 1,150.00 el quintal y al fin ganaron, no perdieron. Entusiasmados por la demanda incrementaron sus áreas sembradas en el año 2012 pero el precio se les vino al suelo debido a que el gobierno no autorizó la exportación de frijoles aduciendo problemas fitosanitarios para ello. En el 2013 el mercado comenzó a enviarles señales (los mismos de siempre, los vinculados a los "agronegocios" y a la exportación) y muchos creyeron en la oportunidad de exportar frijol negro a Venezuela para recuperarse.

La propaganda infló una burbuja enorme y, a pesar de ello, por una estrategia propia de aversión al riesgo, los productores no incrementaron el área sembrada sino que la redujeron y sembraron más frijol negro que rojo como es el caso de Nueva Guinea, mientras que en el Norte sembraron menos frijol y se aventuraron con el cultivo de Chía por el atractivo de su precio. La crisis Venezolana estalló y volvieron a quedar frijoleados: recibieron un precio menor al esperado por quintal de frijol negro y, al comenzar a salir la cosecha de este año, el del rojo pasó de 600 hasta llegar a los 1,200 córdobas por la escasez.

Por supuesto que en toda esta situación ha tenido peso el acaparamiento y la especulación, pero no es nada nuevo, siempre ha existido y a estos todos los conocemos. Pero lo que más daño nos ha causado son las históricas políticas incoherentes y fantasiosas que se implementan alrededor de este producto campesino.

Don José Luis está fresco, tiene garantizados los frijoles porque el que siembra y se esmera, siempre obtiene buena cosecha. Nosotros seguimos pagando los platos rotos, nos siguen frijoleando.


sábado, 26 de julio de 2014

EL CHICHARRÓN DE MI PUEBLO

Ay mi Nicaragua
yo no te puedo olvidar
aunque esté muy lejos
yo te iré a recordar.

Cuando yo recuerdo
el famoso chicharrón
se me hace agua la boca
y me quisiera regresar.


martes, 22 de julio de 2014

¡AMADA MÍA, CARIBE MÍA!


El flujo del agua en la bahía
busca ansiosa la salida al mar,
como mis deseos de encontrarte.
Navego en solitario,
vela al viento en mares fantasmales,
buscando el puerto de alegría que en ti descubrí.

Tu sonrisa despejó mis pensamientos,
tus ojos mostraron amaneceres sin noches de descanso,
tu ternura calmó mi ímpetu vagabundo,
de tu mano caminé altivo sin esquivar miradas,
tu historia milenaria hice propia,
con tus sueños libertarios me cubrí.

Caribe mía, amada mía,
te busco en pisadas del pasado,
entre muelles de la bahía y ecos de sus callejones,
en noches lluviosas de calles vacías,
en las voces y aromas de tus barrios centenarios,
en tu comida sazonada con opulencia,
en la letra de tus canciones y el ritmo de sus bailes,
en tu autonomy for ever.

Caribe mía, amada mía,
¿Dónde estás que no te encuentro?
¡Amada Mía, Caribe Mía!
¡Muéstrame el puerto de alegría
que me hiciste descubrir!




21/07/2014
La Colina
Nueva Guinea, RAAS.
Bajo la lluvia.

domingo, 20 de julio de 2014