lunes, 4 de marzo de 2024

REDUCIENDO LAS PROFECÍAS DE LA ESCLAVITUD

 


Fueron los primeros, con la bandera ondeante

de la esperanza, que cruzaron la montaña

por picadas, trochas y veredas

bajo el sol y las estrellas.

¿Cómo no iban a lograrlo?

Machetes abriendo el paso,

sacos sobre sus espaldas

con provisiones, ¿arroz? ¿frijoles?, ¿sal?

¿Quién recuerda? ¿Qué hombre dijo adelante compañeros?

La lluvia, el frío, el amanecer, el atardecer en la montaña.

¿Su voluntad, coraje y valor iluminaran siempre estos valles y colinas?


Donald Ríos. Víctor Ríos.

Nicanor Velásquez. Marcos Alvir.

José Benito Luna. Reynerio Cadenas.

Julián Dávila. Sara Pérez Olivas.

Doroteo Sánchez. Celestino García.

Una lista parcial de los 17 primeros colonizadores,

motivados por José Miguel Torres Reyes, guía espiritual,

cultivando la fe, solidaridad y hermandad,

desafiando a los potentados de las tierras del país,

paso a paso, reduciendo las profecías de la esclavitud,

y pasar a la historia sin usar armas ni derramar sangre.

Su batalla fue contra la naturaleza,

enfrentando el hambre y la desesperación.

Añorando el pasado inmediato hasta que

unos pocos abandonaron los sueños.

 

El 5 de marzo de 1965, llegaron a

la Guinea Vieja luego de varios días de caminata.

A la orilla del río El Zapote, en sus riveras

y cerca del salto, se asentaron días después

donde hicieron el campamento que

llamaron el Vivero, metáfora de semilla que

germina para tener vida en paz y armonía.

 

El líder, sentado al lado de una fogata,

hundido en su cuaderno, anotando sus memorias:

el primer herido, el primer desertor,

la caza del primer Danto, el primer picado de culebra,

los chillidos de los monos y el sabor de la Gongolona.

Corriendo las palabras por las páginas, antes de que

pierda los sonidos, olores, sabores y las imágenes

(luna, río, niebla, árboles, animales, los hombres y sus rostros)

y antes de que la mente olvide, como un centinela

olvida el incidente de la semana pasada.

Luego un listado de suministros, un parcial inventario:

machetes, limas, sal, aceite, arroz,

voluntades, motivaciones y cosas desechas.

 

De pie, con los primeros rayos de sol,

llama al grupo a marchar:

¡A socolar compañeros, a abrir más brechas,

talar árboles, construir casas y cazar

para vivir es esta tierra!

 

Y sin que nada ni nadie los detuviera,

caminando al futuro en que nos encontramos,

construyeron los inicios de la próspera Nueva Guinea.

Un día sus nombres brillarán en calles, avenidas

y parques para que su epopeya perdure 

en la memoria de las actuales y futuras generaciones.

 

 

4 de marzo de 2024

Foto: Placa donada por la Universidad “Mariano Gálvez” de Guatemala.

Marzo 2005. Año del XL aniversario de fundación de Nueva Guinea.

Museo Comunitario de Nueva Guinea.

8 comentarios:

  1. LA VIDA, ES NACER COMO DE UN BROCHE UNA FLOR.
    SENTIR EL PRIMER DOLOR, DETRAS DEL PRIMER PLACER.
    AMAR HASTA ABORRECER, AFANARSE POR VIVIR Y AMONTONAR DESENGAÑOS.
    Y AL CABO DE VARIOS AÑOS, BAJAR LA FRENTE Y MORIR.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Oye, asimismo es, no hay mejor manera de decirlo. Saludos y gracias por el comentario.

      Eliminar
  2. Muy buena remembranza de ese lugar que conoci, vivi y trabaje por varios años. Hoy en dia es un encanto por la evolucion y desarrollo que ha alcanzado a traves del tiempo por la lucha inclaudicable de sus pobladores.

    ResponderEliminar
  3. Tipo Oda a Nueva Guinea

    ResponderEliminar
  4. Excelente yo conozco Nueva Giinea y un poco de su historia por medio de mi padre y es así como lo escrito hoy, viajé en el tiempo.

    ResponderEliminar
  5. El esfuerzo, la tenacidad y la solidaridad humana, han logrado llegar a ser lo que hoy es Nueva Guinea, tierra próspera y de gran futuro. Saludos.

    ResponderEliminar