Hay un dolor que no sé dónde comienza.
Si en el corazón,
si en el alma,
si en la piel.
Porque vos, Ronald Tadashi,
viniste pequeño, recién nacido,
y comenzaste a llenar nuestros días.
Trajiste alegría, cariño,
y paso a paso
fuiste entrando en nuestros corazones.
Aquí diste tus primeros pasos.
Este patio te vio correr,
caer, levantarte,
jugar con tus primos,
mojarte bajo la lluvia
como si la lluvia hubiera caído para ustedes.
María Fernanda y vos, casi de la misma edad.
White y Daniela, apenas tres años mayores.
Primos de sangre,
pero hermanos en los juegos,
en las carreras,
en las travesuras que hoy regresan
en fotos y videos.
Yo iba a buscarte donde Ana, tu mamá,
y aquí te esperaba Emilce, tu abuela.
Llegabas con tu alegría,
con tu manera de querer a todos,
con esa forma sencilla de hacerte querer.
Ahora miramos las fotografías.
Y mientras más buscamos, más aparecés.
Con tus primos,
con tus compañeros del colegio,
con los amigos del béisbol,
con los del fútbol de mano.
Estás en todas partes.
Ellos miran los videos que hicieron juntos,
se ríen por un instante
y después callan.
Ahora saben, quizá más que antes,
lo especial que eras.
Hasta la Puky te busca.
camina triste por la casa,
como si esperara
que aparezcás por alguna puerta.
Ronald no soporta este dolor.
Fuiste su “pollito”,
su compañero de vida,
de viajes,
de pesca,
de tantos días compartidos
que ahora regresan convertidos en memoria.
Y yo miro tus fotos en mi oficina.
Ahí estás, sonriendo.
Entonces pienso cuánto llenaste de dicha y alegría
este viejo corazón mío,
cuánto amor dejaste en él.
Ronald Tadashi:
nos duele el corazón,
nos duele el alma,
nos duele la piel.
Pero la muerte no pudo llevárselo todo.
Estamos llenos de vos.
De tu risa,
de tu cariño,
de tu mirada,
de aquel niño que corrió bajo la lluvia,
del muchacho que creció junto a sus primos,
del hijo, del nieto, del amigo.
Pasarán los días.
Pasarán los años.
Y seguiremos encontrándote
en una fotografía,
en un video,
en una risa,
en una historia que alguien vuelva a contar.
Hoy te extraño.
Hoy te lloro.
nunca te olvidará.
Porque vos te fuiste,
pero nos dejaste llenos.
Llenos de vos.
3
de Octubre 2026
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