martes, 20 de octubre de 2026

EL BLUFF, VUELVO A VOS

 


El agua que levanta la panga,

las espumas que se dispersan alrededor,

mi mano acariciándolas.

Y ese aroma a terruño

que viene a mi encuentro.

 

Los pasajeros conversan

en español, inglés creole y miskito.

Vamos dejando atrás

los primeros cayos de la bahía.

 

Los pescadores tiran sus tarrayas

desde sus botes de canalete.

Me quedo mirándolos.

Cuántas veces los habré visto

sin sentir lo que siento hoy.

 

Los pelícanos y las gaviotas

acompañan el trayecto.

La panga sigue.

Pienso en vos, Ronald Tadashi,

en tu alegría,

en cuánto me hace falta tu presencia.

El dolor de haberte perdido

me estruja el corazón.

 

El agua terrosa del comienzo

va quedando atrás.

Casi al llegar,

es verde y limpia.

La miro cambiar

con esta alegría de volver

y esta pena que viene conmigo.

 

Hace muchos años me fui.

Volví varias veces

y siempre vuelvo.

Ya te distingo, El Bluff,

la misma península,

deteriorada por aquí,

bella por allá.

 

Y me veo otra vez

corriendo por el andén,

desde el muelle de las pangas

hasta la casa de mis padres y abuelos.

Con esas ganas de llegar,

de estar entre los míos.

 

Hoy quisiera llegar así,

encontrar un abrazo,

quedarme un rato

sin tener que decir nada.

 

Las voces de mis amigos del pasado

se mezclan con las risas de los chavalos

que viven los sueños

que de joven tuve.

Por un momento

todos estamos otra vez allí.

 

Hoy las ausencias me rodean

con recuerdos de amor y cariño,

con ese calor de antaño

que tanta falta me hace.

Y vuelvo a vos con mis penas,

con los nombres que llevo conmigo.

 

Siempre serás mi refugio.

A vos vuelvo cuando duele

y cuando la vida me da una alegría

de esas que duran poco

y uno quisiera prolongar

entre su gente.

 

Así te vuelvo a ver, El Bluff.

Ayer y hoy.

Alegría y dolor.

Mi mano junto al agua,

mi nieto en el corazón

y estas ganas de llegar.

 

 

17 de Octubre de 2026.