miércoles, 1 de octubre de 2014

CRIMEN ECOLÓGICO

Esta canción a mí me inspiró porque una vez llegaron a Yolaina todas las instituciones del Estado y fuimos a hacer un recorrido por el cerro de Yolaina. Estaba destruido, me llenó de emoción, me estresé. Una noche pensé voy a escribir esta canción, pero cómo le pongo y dije: Crimen Ecológico.




sábado, 27 de septiembre de 2014

MYTÚ

Mytú 
El Mytú (Crax fasciolata) pertenece al mismo Orden de las gallinas y pavos domésticos así como también a la misma familia de los Yacú.

De carne muy apreciada, lo cual hace que sea una especie muy perseguida por el hombre, el Mytú, también llamado Muitú y Pavo de Monte, puede alcanzar una longitud de 90 cm y un peso de hasta 3 kilogramos.

La hembra es un poco más pequeña y de plumaje diferente, pues a diferencia del macho, posee el color de vientre amarillo, patas rojas y copete blanco con puntas negras.

El hábitat propio de esta especie son los bosques que acompañan los cursos de agua. Se alimenta de hierbas, semillas, granos y frutas, aunque no desprecia insectos y otros invertebrados. Un aspecto interesante de la alimentación del Mytú, como todas las aves, es que ayuda a dispersar muchas semillas. Esto significa que germinan con más facilidad luego de haber pasado por el tracto digestivo del ave.

Con respecto a la reproducción, el Mytú construye su nido en depresiones del suelo al que luego cubre con ramitas y plumas. En éste deposita 4 o 5 huevos de color blanco y de unos 10 cm de largo. Cuando los pichones rompen el cascarón son capaces de seguir inmediatamente a su madre en busca de alimento y de protección. La postura se produce en verano.

Su vuelo es bajo, de corta duración, y lo realiza en forma horizontal y a baja altura. Se encuentra en peligro de extinción. Visite el zoológico Thomas Belt ubicado en la ciudad de Juigalpa, Chontales y podrá apreciar su hermosura. Sea generoso, deje una donación acorde a sus posibilidades.

Mytú o Pavo de Monte.

lunes, 22 de septiembre de 2014

EL PAISAJE MÁS BELLO DE LA BAHÍA



Después de cerrar el portón metálico de la bodega de la aduana con un enorme candado, caminaba por el andén tomado de la mano de mi abuelo Felipe. Las llaves, aseguradas al sostenedor de la faja de mi abuelo por una cadena de plata, se estrellaban unas con otras, explotando en un tintineo metálico al caer en el fondo de la bolsa derecha del pantalón caqui de paletones, ruedo volteado y almidonado, siguiendo el ritmo pesado, cansado, de sus pasos.

Minutos antes había jalado cinco veces un mecate amarrado al badajo de la campana de bronce adherida a una columna ubicada frente a su escritorio. El sonido alegre y chillón se expandía más allá de las cajas, bultos y sacos arpillados en la inmensa bodega, anunciando las cinco de la tarde y el fin de la jornada laboral a empleados de oficina ubicados en el segundo piso, a estibadores atareados en el muelle, a guardias permanentemente en actividades de ocio, a los habitantes de los alrededores y más allá de la esquina de Miss Lilian.

Cerca de la casa de mi abuela Manuela, unos treinta minutos después de las cinco campanadas, se detuvo bajo los leves rasguños de la sombra del centenario árbol de Laurel de la India, un poco más allá del florido jardín de doña Rosa Bermúdez. Su mirada se perdía hacia el oeste, en dirección a la Isla del Venado. “Mirá, mirá el paisaje más bello de la bahía”, dijo. Vi los colores del veraniego atardecer caribeño, el sol desvaneciéndose sobre la Isla del Venado.

El paisaje más bello de la bahía
“¡Fíjate bien, fíjate bien!”, agregó señalando la Isla de Miss Lilian y su isla chiquita. En el horizonte el sol se entronizaba sobre la Isla del Venado, dominando el espacio que separa a la isla de Miss Lilian de su isla chiquita, pincelando de color naranja acaramelado el cielo y las aguas de la bahía.

Recuerdo a mi abuelo cuando quedó solo, luego que falleció mi abuela Manuela; por las tardes se sentaba en una mecedora en el corredor eterno de su casa en El Bluff, esperando como un enamorado extasiado, aferrado a un andarivel para levantarse en el momento preciso y, sobre las barandas de concreto, ver una vez más el paisaje más bello de la bahía.
           
En unos de mis viajes fugaces a Bluefields y El Bluff, reviví estos recuerdos que ahora comparto. Como lo hacia mi abuelo, convencí al panguero para que esperáramos el momento preciso para zarpar y, con mi cámara fotográfica, atrapar para toda la vida el paisaje más bello de la bahía de Bluefields.

Ni tormentas, ni huracanes, ni piratas y bucaneros globalizados, ni hijos del Caribe que someten a miserias infrahumanas a sus pueblos, podrán ponerle fin al paisaje más bello de la bahía. Nunca, jamás lo harán, porque son incapaces de admirarlo. Y si un día lo hicieran, el sol no volvería a salir.

jueves, 11 de septiembre de 2014

EN DÍAS LLUVIOSOS



 
En días lluviosos recuerdo mí puerto.
Corriente terrosa surcando la bahía,
ramas y troncos con animales saliendo por la barra hacia la mar.
Estibadores en el muelle tiritando todo el día,
estudiantes en resguardo bajo el alero de la aduana.

Cruzábamos en barcos pos-pos la bahía.
El capitán sin divisar la Isla del Venado,
Half Way Cay, ni la costa norte.
Al calor del motor abríamos libros,
sesiones de estudio hasta llegar a Bluefields.

Con paraguas y capotes nos cubríamos,
corriendo en zigzag entre aceras y corredores.
Maestros y hermanos cristianos nos esperaban,
conscientes del peligro de la travesía que hacíamos.
A tormentas de días lluviosos no temíamos.

Por las tardes jugábamos fútbol bajo la lluvia,
campo encharcado, explotando el lodo al patear la pelota.
Corríamos en la arena, gritando embebidos de alegría.
Nos juntábamos entre amigos por las noches,
con luz y calor de candelas jugábamos naipes: Pedro y desmoche.

El Bluff fue mi cálido hogar en días lluviosos,
un lugar donde muchos crecimos felices.


10/9/2014

martes, 9 de septiembre de 2014

NUEVA GUINEA




Nueva Guinea
lluviosa, lodosa
productiva, atractiva, sensitiva
corazón del sureste
Nicaragua

domingo, 7 de septiembre de 2014

LAS MAÑANITAS PARA RONALD TADASHI

Aquí les dejo la canción de las mañanitas para Ronald Tadashi en su cumpleaños número uno.

Dale click al vinculo para verlo: