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lunes, 11 de agosto de 2025

IRONÍA DEL CAMINO

 



Ha sido una mañana

de esas pocas que nos

regala el trópico húmedo.

 

El sol resplandecía en el camino,

mojado por una llovizna breve,

sin charcos nuevos.

 

Me cuesta ver,

el resplandor me encandila,

y avanzo despacio.

 

Chavalos de azul y blanco,

camino a clases,

llenan el trayecto.

 

Algunos con capotes,

otros con chaquetas se cubren,

repiten los charcos de siempre.

 

Las chavalas casi bailan,

saltando de uno a otro,

faldas al vaivén, paraguas zigzagueando.

 

Van de prisa,

siete de la mañana,

no espera.

 

Otros van en motos con sus padres,

veloces,

cara al viento.

 

El bueyero marca el paso,

los bueyes lerdos,

respetando a los estudiantes.

 

Entre todos ellos,

surge su figura.

Joven. Hermosa.

 

Va de jeans,

camisa suelta,

paraguas contra el sol.

 

Camina con estilo,

sin prisa,

rompiendo la monotonía.

 

En el camino pedregoso,

va la alegría del futuro

pintada en los rostros.

 

Y yo,

en medio de tanto brío,

pienso en mis años finales.

 

Ironía del camino:

ellos van estrenando la vida,

yo voy midiendo el filo de mi despedida.



11 de Agosto de 2025.

Foto: Sergio Orozco Carazo.


miércoles, 15 de enero de 2025

UNA TARDE GRIS Y LLUVIOSA



Una tarde gris y lluviosa,

en las torres de la iglesia,

las campanas comienzan a doblar

con el inicio del cortejo.

El sonido es insoportablemente fuerte,

tan fuerte que los árboles de acacia

y las palmeras de los alrededores tiemblan.

Él se levanta y camina hacia el corredor.

Siente sus manos y pies entumecidos

por el viento y la lluvia helada.

Respira con fuerza y aceleradamente,

su aliento arde en el ambiente húmedo.

Recuerda las noches de dulzura a su lado.

Su mirada, su risa, su aroma y la manera peculiar

de contarle sus historias.

Si ahora la tuviera recostada en su pecho,

con sus piernas entrelazadas,

¿Qué le diría? ¿Cómo le haría saber lo que está sintiendo?

¿Qué hacer para que ella se dé cuenta que está allí,

adolorido y con el corazón desgarrado, esperando para despedirla?

 

14/01/2025

Foto: Internet. 

domingo, 4 de septiembre de 2022

A USTED SER INEXISTENTE

 


Mensajes cortos, demoledores.

Cuatro frases, reveladoras.

Telegramas sueltos, insospechables.

Nada extenso, cartas inexistentes.

 

Se acabó el camino.

Ya no hay agua.

Haga caso, vuelva mañana,

Despídase, regrésese a casa. 

¡Adiós chelita!, chaparra odiosa.

Incesante voz, de ella.

Pan ni frijoles hay,

Ni leche, ni café. 

Vieras, ya no regresa.

Siempre bebió de todo.

Aguarrás, ácido, cerveza, ron.

Sentenciado siguió y siguió.

Que lo entierren parado. 

Cero aguas, cero guaros.

Se acabó el martirio.

Ella dejará de sufrir.

Alístate para el camino.

Que en paz descanses.

Ningún daño seguirás haciendo.

La humanidad será mejor.

Fuera gris, bienvenido azul.

Y allí, viéndote estoy.

Vas de viaje, tristemente.

Los diplomas que acumulaste

con polillas se pudrirán.

La chelita suspira hondamente.

¡Adiós mi chaparra odiosa!

 

El cielo se cerró.

Tierra sobre casa nueva.

Allí vivirás mucho mejor.

Descanse usted ser inexistente.

 

Domingo, 4 de septiembre de 2022.

Foto Propia.

 

miércoles, 31 de diciembre de 2014

DESPEDIDA DEL AÑO 2014 AL MEDIODÍA (Con tonada del Ave María del Ángelus)


Son las doce del día y no puedo terminar este año sin despedirme y brindarles mis deseos para el año 2015.

Este año que finaliza ha sido genial. Incursioné en el mundo de la fotografía y he captado con mis cámaras varios momentos espectaculares, inolvidables, únicos. La libertad, la autonomía, la independencia y los deseos de vivir la vida intensamente, sin cadenas que esclavizan, me han permitido hacerte parte de muchos de ellos.

He seguido escribiendo tal como hoy lo hago. Al revisar me doy cuenta que he compartido con ustedes un total de 65 escritos, incluyendo vídeos, poemas y fotografías. Han sido 5.4 publicaciones en promedio por mes en mi blog, tu blog Sueños del Caribe.

La dicha y felicidad me ha acompañado dándome la vida nuevos nietos, María Fernanda, mi nieta menor y espero cosechar más, muchos más. Francisco se volvió a casar, Kalinga lo hechizó con sus dones norteños y Aster logró, luego de dejar de beber guaro, construir su casa, además de graduarse en la Universidad.

De la salud no me quejo, dejé de fumar. Pero hay dolor y debo convivir con él, y cuando a ella algo le duele, le doy su sobadita, nos damos nuestra sobadita.

Hay amigos y amigas que se han ido, se me han adelantado. Ellos y ellas, Martín Bermúdez, Juanita Allen, Juan Ramón Acosta y otros, siempre estarán a mi lado, no los ignoro, están conmigo. Me despedí de San Martín, Filmore McDonalds Banks, en su casa, en su cama, en su lecho de agonía: “San Martín, soy yo, Ronald Hill, el catracho, tu compañero de equipo, al que siempre salías corriendo a relevarlo cuando no encontraba el plato, el que fue testigo de tus hazañas como uno de los mejores pícheres de El Bluff y Bluefields”, le dije al oído. Inmediatamente abrió los ojos, balbuceó, parpadeó y le apreté la mano. “Te reconoció”, dijo su hermano, John Banks.

Sigo extrañando, y por eso busco y lo seguiré haciendo, a las amistades de por vida, el aroma caribeño, el sabor a coco y lo salobre del mar, pero no me quejo del verdor del trópico húmedo del que me enamoré por segunda vez. La gente trabajadora, solidaria y cristiana, además de sus paisajes, es el tesoro más grande que tiene Nueva Guinea y, como siempre lo he hecho, seguiré estando al lado de este pueblo trabajador que se merece un futuro mejor, futuro que ha construido con las uñas frente a la adversidad y que se prepara para celebrar los 50 años de su fundación el próximo 5 de marzo del 2015.

El resto es rutina, decepciones, desencantos y planes sin cumplir que los seres humanos siempre retomamos y seguimos luchando por hacerlos realidad. Por ellos, por esos sueños es que seguimos respirando cada mañana al levantarnos, deseo que a todos y todas se les hagan realidad en el 2015. Deseo que los problemas cotidianos no se conviertan en barreras insuperables en su caminar, les deseo salud, mucha salud, paz y armonía en su alrededor. ¡Feliz 2015!

lunes, 22 de diciembre de 2014

BAILE DE SOMBRAS



Ella dibujó su alma en mi cuerpo con la pintura roja de su lápiz labial durante la noche, y al amanecer, se despidió desde la puerta número dos del aeropuerto sembrado de estatuas negras.

Tengo planes, planes para los dos, dijo con sus frágiles brazos sobre mi pecho y sus largas piernas adheridas a las mías, tratando de posponer el momento inevitable.

Las cosas van a cambiar, agregó susurrando mi mejilla con su aliento rosa, puede suceder en cualquier lugar pero... no te imaginas como quisiera verte en Bilwi, caminar de tu mano en el muelle con nuestras sombras bailando al ritmo del oleaje del mar Caribe, compartir la isla solitaria que tengo escondida con vos, mirar el brillo de la luna en tus ojos cuando se levanta sobre la bahía de Bluefields, bailarte al ritmo de tambores garífunas en la grama de Orinoco y manchar el cielo azul con la intensidad de nuestras pasiones.

Me di cuenta que todo era un consuelo, que después de morir en sus brazos, de transitar entre la muerte y la vida a su lado, ella descubrió el dolor que sentía por su partida. Y por eso le dije que me arrepentía de haber llegado tarde a su vida, esa vida de mujer intuitiva y con convicción, libre y alegre, con deseos de vivirla intensamente para mantenerse reluciente y jovial a sus casi treinta años, casi por cumplirlos. Si yo pudiera… dije y selló con su mano mi boca. Tus sueños son los míos, no compliquemos el inicio de algo que estoy segura sucederá, agregó y se levanto de la cama.

El trayecto al aeropuerto fue vacío e interminable como las calles trasnochadas de Managua, sólo nuestras manos se encontraban aferradas unas a la otra. Cuando salí del taxi para abrir la puerta, la vi bajar con el brillo de libertad que descubrí al conocerla y me sentí dichoso de ser parte de su vida.

Avanzó sobre la alfombra gris de los pesares, nos vemos el próximo año murmuró desde la distancia y con sus manos dijo adiós, borrando las huellas de lo que ahora es parte de mi pasado.